Esports para la mente

Free to Play: el documental que muestra Dota 2 desde dentro

Feb 06, 2019
La lista de esports es larga y para la audiencia general es complicado llegar a conocer al detalle el funcionamiento de todos ellos. Pero el documental Free to play enseña que no es necesario ser un gamer para entender las preocupaciones y miedos de los protagonistas. En este caso, la película utiliza a tres jugadores profesionales como hilo conductor para explicar cómo un videojuego puede cambiar sus vidas drásticamente.

El foco central del film es Dota 2, un juego online multijugador de 5 contra 5, y el The International, uno de los campeonatos más reconocidos de la escena internacional en los esports.

En la edición de 2011, sorprendió con el premio más lucrativo hasta entonces en los deportes electrónicos: 1.600.000 dólares. Si bien el prize pool de las próximas ediciones fue aumentando progresivamente hasta superar los 25 millones en 2018, que el ganador de un evento de esports se llevara 1.000.000 a casa fue todo un hito y cambió en cierto modo la concepción del panorama mundial.

A lo largo de los 75 minutos de película, Valve Corporation va introduciendo poco a poco al espectador dentro del universo del Dota 2, tanto a nivel mediático como de funcionamiento. Desde la arena sobre la que se desarrolla el juego hasta los comedores de las familias, con las historias de superación como eje central de la trama.

El documental Free to play fue publicado en 2014 y pone el foco sobre tres jugadores provenientes de diferentes culturas. Así pues, cuentan mediante diferentes entrevistas cómo los distintos ambientes de los jugadores procesan la idea de que estos puedan dedicarse profesionalmente a los esports. Rusia, Estados Unidos y China se encadenan para mostrar la realidad que viven Benedict "hyhy" Lim, Danil "Dendi" Ishutin y Clinton "Fear" Loomis.

Decenas de protagonistas de la escena de Dota (comentaristas, jugadores, managers, entrenadores, etc.) intervienen mediante entrevistas con el fin de ofrecer una visión global al espectador. Las espectaculares escenas de alegría y decepción solo se ven interrumpidas por explicaciones explícitas de conceptos de la jerga gamer.