The Legend of Zelda a través de los años

32 años siendo una referencia mundial

Feb 28, 2019

Una combinación de rol, aventura, acción y rompecabezas al servicio de gráficos minimalistas que han ido siendo desarrollados con el paso de los años. La saga The Legend of Zelda se caracteriza por aunar distintas propiedades del mundo de los videojuegos, con el fin de acercar una completa experiencia de juego a sus usuarios. Si bien ese puede ser uno de los valores más importantes que les ha llevado al éxito, no debe ser menospreciada la capacidad de renovación que Nintendo ha demostrado durante más de 30 años.


Entre títulos originales, secuelas, remasterizaciones y adaptaciones, Nintendo ha sacado más de 80 juegos diferentes. El primer juego salió a la luz en Japón el 21 de febrero de 1986, bajo el nombre original de The Hyrule Fantasy: Zelda no Densetsu, para la consola Famicom Disk System. Se trataba de un videojuego de aventuras en 2D, en el que el jugador controlaba al personaje principal, Link, para superar una serie de obstáculos hasta llegar al clásico boss final.




Apenas un año tardó en llegar la secuela, presentando numerosos avances en cuanto a jugabilidad, aunque sin perder de vista el estilo. Fue en este Zelda II: The Adventure of Link donde nacieron habilidades tan manidas hoy día como la Magia, el Salto o el Escudo, como capacidades del siempre protagonista Link, cuyo objetivo final era la salvación de la princesa Zelda.


El cambio de plataforma no llegó hasta 1991, cuando salió The Legend of Zelda: A Link to the Past, para la Super Nintendo Entertainment System. 21 meses después nació el primer título portátil en la historia del personaje de verde vestimenta, para la clásica Game Boy. Es precisamente este The Legend of Zelda: Link's Awakening el último juego de la saga producido por Nintendo, pues ya se ha anunciado que su remasterización llegará a la Nintendo Switch a lo largo de 2019.


Durante los noventa se sacaron varias remasterizaciones, hasta que por fin llegó el inolvidable Ocarina of Time. Salió en 1998 para la Nintendo 64 y su banda sonora es sin duda referencia del sector. Dejó atrás la visión periférica y se estrenaron las 3 dimensiones, sumergiendo al jugador en la profundidad de los escenarios. Las texturas y el modelaje llegaron al reino de Hyrule, así como aspectos tan básicos como el inventario, combates dinámicos y los puzles más elaborados.




De la misma clase y con nuevas capacidades, The Legend of Zelda: Majora's Mask dio la bienvenida al siglo XXI con un estilo algo más siniestro que el habitual. Su narrativa comenzaba tras el final del Ocarina y la plataforma escogida fue la Nintendo 64, pero los años posteriores fueron dominados por consolas portátiles como la Game Boy Color o la Game Boy Advance. Títulos menos populares abrieron paso a la GameCube y a los peculiares gráficos de The Wind Waker, casi a modo de dibujos animados y con un toque más infantil.


La consola cúbica trajo más juegos como el Four Swords Adventures y el Twilight Princess. Pero fue en 2007 cuando se estrenó la multipantalla de la Nintendo DS, de la mano de un The Legend of Zelda: Phantom Hourglass que gozó de gran aceptación, pues implementaba un minimapa en su segunda screen para ampliar la jugabilidad del usuario. De línea continuista fue el Spirit Tracks, para misma consola y con una ambientación muy similar.




El último juego para la GameCube fue estrenado al mismo tiempo para la Wii, donde se pudo ver la primera gran producción de la saga, en una consola que realmente pudiera ser explotada por Nintendo. El concepto de Ocarina of Time (hablando de jugabilidad) regresó años más tarde, en 2011, con The Legend of Zelda: Skyward Sword para celebrar los 25 años de vida del universo basado en Hyrule.


Los próximos años fueron algo tímidos en cuanto a estrenos, siempre centrados en la Nintendo 3DS. La calidad de los gráficos sufrió un pequeño retroceso, en favor de la optimización a una plataforma portátil y de ampliar las posibilidades que presentaba la aventura, sobre todo en el caso de A Link Between Worlds.


El título de 2015, por el contrario, fue singular y distinto a lo que se había ofrecido hasta entonces. The Legend of Zelda: Tri Force Heroes fue un juego de acción y aventura cooperativo, en el que tres jugadores controlaban versiones de diferentes colores de Link para unir fuerzas y luchar contra enemigos, así como resolver rompecabezas de manera conjunta.




El último juego del universo Zelda que Nintendo ha traído a las pantallas de los jugadores es también el que mejores gráficos presentaba de toda la saga, además de una jugabilidad completamente inédita. Para WiiU y Nintendo Switch se estrenó el The Legend of Zelda: Breath of the Wild, un juego de mundo abierto.


Las posibilidades del jugador se abrieron enormemente, mediante una atrevida libertad que refrescó hasta a los fans más exigentes. El espectacular tamaño del mapa, la capacidad de explorar hasta el mínimo detalle o la facultad de cocinar las elaboraciones más básicas son solo algunas de las excelencias que Nintendo puso al alcance de sus usuarios.




Estos más de 30 años que la saga Zelda lleva en la élite de los videojuegos dejan entrever la continua innovación a la que han tenido que hacer frente. Ha mostrado desde títulos de jugabilidad básica hasta juegos de mundo abierto, pasando por modalidades cooperativas. Siempre ha sabido adaptarse a las necesidades de su audiencia, así como a las propiedades de las diferentes consolas. Por todo y mucho más, The Legend of Zelda es y será siempre una referencia del sector.


Lo que empezó en 1986 siendo un simple juego en 2D para la Famicom Disk System ha terminado convirtiéndose en una espectacular saga que lleva tres décadas en lo más alto de la perspectiva mundial.